lunes, 13 de diciembre de 2010

Temor de Dios


Black Death es una película torpe. No lo digo en el sentido del desarrollo de su trama ni tampoco por su narrativa. Simplemente estoy hablando de una película demasiado insulsa, de poco riesgo y con una desenlace por de más de esperado. Demasiados condimentos para tornar insoportable el verla. Creo no hay mucho para decir. Sean Bean como actor principal se repite a cada instante (es más, no sé aún como hizo para no poder dejar de parecerse a su personaje tan característico en The Lord of the Rings, 2001. Estas igual!!!)
El film versa sobre una plaga que inunda de muerte a los hombres de Inglaterra del S. XIV. Para esto unos guerreros de la Sagrada Orden de Dios (o algo así, son todos más o menos parecidos) se dirigen a limpiar a la mácula que la produce: una bruja. Tan sencillo como eso. A partir de ahí aparecen, ya característico de estas sagas, discusiones banales sobre religión (Dios es un poderoso elemento para toda película, el tema es que se debe tratar con gran inteligencia para que la misma logre su cometido, sea cual fuere), magia negra, amores no correspondidos, monjes pecadores, pésimos misterios, entre otras aburridas cosas.
Christopher Smith la dirige (el mismo de la floja Creep, 2004).

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